 |
| Olivos en el campo aragonés |
El cultivo del olivo y la obtención de aceite, muy presente en Aragón
desde tiempos inmemoriales, ha conseguido un excelente desarrollo
en todas las zonas en las que casi se rinde culto a su elaboración.
En las tres provincias que componen esta comunidad autónoma
se produce una cantidad que ronda las 48.000 toneladas de
aceite de oliva.
Aragón cuenta con varias zonas oleícolas repartidas
por toda su geografía. De todas ellas, la de mayor
extensión es la del Bajo Aragón y la única
que posee denominación de origen. Las variedades de
aceitunas con las que se elabora el aceite acogido a esta
denominación son Empeltre, Arbequina y Royal de la
especie Olea Europea L. De todas estas, la Empeltre participa
en la elaboración de aceites protegidos en una proporción
mínima del 80% y la Arbequina y Royal nunca podrán
superar el 20%.
En la actualidad un total de 33 empresas están inscritas
al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Aceite
del Bajo Aragón con un número que supera los
8.000 oleicultores.
En la provincia de Huesca, por otra parte, los aceites más
interesantes se producen en la comarca del Sobrarbe, en la
Ribagorza, en la zona de la Litera y el Bajo Cinca. Las variedades
más cultivadas son la Verdeña, Arbequina y la
Empeltre, lo cual permite obtener unos aceites intensos y
frutados.
Zaragoza cuenta también con varias zonas olivareras
repartidas por toda la provincia. Las principales áreas
de producción se encuentran situadas en la cuenca baja
y media del río Jalón, en las localidades de
La Muela, La Almunia de Doña Godina, Ricla y en el
Campo de Borja. La comarca de Belchite posee también
una larga tradición entorno al aceite de oliva. Las
variedades más representativas son Arbequina, Empeltre
y en menor proporción, Verdeña, Royal y Manzanilla.
En la gran mayoría de todas estas zonas, la variedad
Empeltre ocupa mayor protagonismo frente a otras como la Arbequina,
Manzanilla y Royal. Aragón, olivero desde siempre,
está posicionándose como una de las comunidades
autónomas que mayor auge está cobrando.
|
| Aceite de Oliva del Bajo Aragón |
Economía
Aragón cuenta con una superficie dedicada al cultivo
del olivo que ronda las 53.000 hectáreas. Casi el 60%
del total se encuentra en el Bajo Aragón turolense
con un total de 30.000 hectáreas y con una densidad
media de 70 olivos por hectárea. En esta denominación
de origen, compuesta por 78 municipios, se producen alrededor
de 30.000 toneladas de aceitunas que dan lugar a 6.800 toneladas
de aceite. Las almazaras de la zona se encuentran en un importante
proceso de modernización de instalaciones para mejorar
el proceso de elaboración de sus aceites de oliva.
Estos resultan limpios, sin indicios de turbiedad, de color
amarillo con matices desde el amarillo dorado al oro viejo
característicos de la variedad Empeltre y con sabores
agradables en boca que recuerdan a la fragancia del olivo.
Los aceites procedentes de la provincia de Huesca resultan
de gran calidad, con el sabor marcadamente afrutado que les
proporciona la variedad Arbequina. Con algo más de
8.600 hectáreas, Huesca produce alrededor de 1.000
toneladas, una cantidad que, en gran parte, se destina a encabezar
otros aceites. En lo referente a la calidad, de los aceites
oscenses se obtienen un 75% de productos de alta calidad estando
la cantidad restante dedicada a la producción de aceites
algo más modestos. Juegan con unas tonalidades entre
verdes y amarillentas, su aspecto a pesar de ser algo denso,
suele ser my limpio y con un característico sabor dulce
y frutado.
La superficie actual de los olivos situados en la provincia
de Zaragoza sobrepasa las 15.000 hectáreas donde la
variedad Arbequina mantiene el 60% de cuantas se cultivan.
La comercialización de toda la producción se
realiza en un 50% a través de cooperativas; su posterior
distribución suele centrarse en la propia demarcación
zaragozana aunque Cataluña y en menor porcentaje La
Rioja y Soria, son receptores de algunas de las partidas procedentes
de estas almazaras.
Los aceites de estas zonas resultan limpios, con agradables
e intensas notas que recuerdan a la aceituna, con texturas
fluidas y algo picantes, sobre todo los que proceden de la
variead Arbequina.
La comercialización del aceite aragonés en
el ejercicio correspondiente al año 99 fue de 4.730
millones de pesetas. Un 55% de las 48.000 toneladas obtenidas
se destina al mercado nacional y el resto a la exportación.
La recién obtención de la denominación
de origen del Bajo Aragón y la proliferación
del resto de zonas productoras, ha hecho que la comunidad
autónoma aragonesa se sitúe en una posición
cada vez más elevada dentro del mapa olivarero del
país.
|